viernes, 25 de marzo de 2011

Las "voladas místicas"


Es sabido por mundo y medio que nuestra mente es sumamente poderosa y que está en nosotros guiarla a su completo desarrollo, o al menos sacarle el mayor partido posible.

Y los caminos de la mente son increíblemente complejos, como los caminos de la vida del señor... es como el mismo concepto pero un poco más egocéntrico, porque todo aquello pasa solo EN NUESTRA CABEZA.

Por ejemplo, los sueños.
Los sueños con contenido, esos que recordamos, son la manifestación viva de nuestro subconsciente, donde nos muestra nuestros peores miedos, de nuestros máximos anhelos, de cosas que queremos en el fondo y a veces hasta nosotros conscientemente no teníamos idea, y de personas que queramos o no, extrañamos.

Las otras jugarretas locas de nuestra mente, los deja vú.

Las premoniciones... Soñar con cosas que van a pasar, y cuando las estás viviendo de verdad es un poco rarito y escalofriante.

En fin. Un montón de cosas locas que hace nuestra cabeza, como que te hace pensar, ¿qué tan dueñ@ de mi cabeza soy?, y lo peor no es plantearse eso, sino darse cuenta que no tenemos ni la más remota idea.

Me pasa que en el plano "informativo" todo lo que tenga que ver con adquirir, manejar, ordenar y plantear información, está cubierto. No así me pasa con el plano "sentimentaloide". Sueño con un lolo que pasó a la historia hace años, y sigue apareciendo en la gran mayoría de los sueños que recuerdo, no tenemos mucho contacto, pero ahí está, lo que como consecuencia llevó a que me replanteara un montón de preguntas con respecto a él, partiendo por el: ¿POR QUÉ?. Por qué sigue en mis sueños, por qué aún cuando mi mente se queda en blanco aparece su carita xD.

Y de ahí viene el gran problema de la mente poderosa y del autocontrol... EL AUTOENGAÑO.

No solo con el plano "sentimantaloide" lo hago, sino con un montón de cosas. Me lleno de sentimientos, y de vez en cuando tiendo a sentirme un poco cansada y rara, ahora tiene sentido, mi pobre cabeza no da más cubriendo y metiendo cosas a medias, cosas sin enfrentar, problemas sin resolver, cosas que ni siquiera quiero reconocer o aceptar, porque me dan miedo, o sé que se me vendrán encima. Me paso evadiendo lo que me pasa, todo lo que tenga que ver CONMIGO, lo dejo de lado y lo voy amontonando en un armario que probablemente no tiene más espacio... gracias inseguridad...

Pero no puedo seguir así, sino voy a explotar, y de la peor manera, soy fuerte, pero metódica y cobarde como yo sola.

No hay comentarios:

Publicar un comentario